Funde el chocolate. Los 300 g, troceados, en un bol resistente al calor. Al baño María, con el bol encima de un cazo con agua caliente sin que toque el agua, o en el microondas, en tandas de 20-30 segundos, removiendo entre medias.
Añade la mantequilla y la crema. Cuando el chocolate esté casi fundido, los 40 g de mantequilla en dados y los 60 g de crema de almendras.
Mezcla hasta que quede liso. Tiene que quedar una crema densa, muy brillante y sin grumos.
Incorpora el arroz inflado. Los 70 g, todos de una vez.
Mezcla con suavidad. Con la espátula, envolviendo, hasta que todo el arroz quede bañado en chocolate.
Forra el molde. Con papel vegetal que sobresalga por los lados: luego tirarás de él para desmoldar.
Vierte en el molde y alisa. Reparte la mezcla y alisa la superficie sin presionar: si lo aprietas, pierde crujiente.
Déjalo en la nevera. Mínimo 2 horas, idealmente 8 o toda la noche. Cuanto más repose, más limpio se corta.
Desmolda. Tirando del papel vegetal por los lados.
Corta en porciones. Con un cuchillo grande, presionando de arriba abajo. Salen 16 porciones de unos 30 g.