Enciende el horno 30 minutos antes. A 230 °C (450 °F) con calor arriba y abajo, o a 210 °C (410 °F) si solo tienes ventilador.
Prepara la bandeja. Fórrala con papel de horno limpio, úntalo con los otros 5 g (1 cdta) de aceite y déjala junto a la olla, con el colador y un temporizador.
Pon el agua al fuego. 2000 g (8½ tazas) de agua en una olla de unos 3,3 L.
Añade la miel cuando hierva. 27 g (1¼ cda), removiendo hasta que se disuelva.
Echa el bicarbonato poco a poco. 5 g (1 cdta), con el fuego a media potencia: sobre agua a borbotones puede subir de golpe. Espera a que baje la espuma y retira la que quede flotando.
Ajusta a hervor suave. Burbujas pequeñas, sin borbotones, que deforman los bagels.
Saca solo la tanda que vas a hervir. El resto, en la nevera hasta su turno.
Hierve 45 segundos. Mételos con el colador. Puedes poner tantos como quepan en la olla sin que se toquen, dejando sitio para que se muevan un poco. Si llevan hilo, con el nudo hacia arriba.
Dales la vuelta y hierve otros 45 segundos. Desliza el colador por debajo y, si llevan hilo, no tires nunca de él.
Escurre y devuélvelos a la bandeja. 5 a 10 segundos sobre la olla y a la bandeja, separados unos 4 cm (1½ pulg). Si el agua ha dejado de hervir, espera a que recupere el hervor suave antes de la siguiente tanda.