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Cinnamon rolls esponjosos

Cinnamon rolls caseros con una miga muy esponjosa que se separa en hebras, gracias a incorporar la mantequilla después del reposo de la harina. Con equivalencias para levadura fresca, seca activa e instantánea.
Tiempo de preparación45 minutos
Tiempo de cocción35 minutos
Levados3 horas
Tiempo Total4 horas 20 minutos
6 raciones

Ingredientes

Masa

  • 500 g harina de fuerza 4 tazas + 3 cdas; o de todo uso, pero van a subir menos
  • 235 g leche 1 taza escasa; a temperatura ambiente
  • 1 huevo unos 50 g sin cáscara; a temperatura ambiente
  • 75 g azúcar ⅓ taza + 2 cdtas
  • 7 g sal 1¼ cdtas
  • 70 g mantequilla 5 cdas; blanda, a temperatura ambiente
  • 5 g levadura seca instantánea 1⅔ cdtas; o 7 g (1 sobre, 2¼ cdtas) de seca activa, o 16 g (0,6 oz) de fresca
  • 5 g extracto de vainilla 1 cdta; opcional
  • 100 g nata ⅓ taza + 1½ cdas; opcional, para una masa extra suave: si la añades, quita 90 g (⅓ taza + 2 cdtas) de la leche

Relleno

  • 90 g mantequilla 6 cdas + 1 cdta; blanda
  • 130 g azúcar ½ taza + 2 cdas bien apretada; preferiblemente moreno o panela
  • 12 g canela molida 1½ cdas
  • 1 pizca sal

Para hornear

  • 30 g nata 2 cdas; opcional, para regar los rollitos antes de hornear

Glaseado

  • 20 g queso crema 1½ cdas; a temperatura ambiente
  • 40 g mantequilla 3 cdas escasas; a temperatura ambiente
  • 60 g azúcar glas ½ taza
  • 30 g nata 2 cdas; opcional, muy recomendable
  • 5 g extracto de vainilla 1 cdta; opcional

Instrucciones

Preparamos la masa

  • Primero, la levadura. Si es instantánea, la más fácil de usar, la añadirás directamente a la harina. Si es fresca, desmenúzala en la leche a temperatura ambiente, mezcla bien y úsala enseguida, sin reposo. Si es seca activa (la que no es instantánea), disuélvela también en la leche, pero con un detalle MUY importante: la leche tiene que estar tibia, a 35-40 °C (95-104 °F), no solo a temperatura ambiente. Déjala reposar unos 10 minutos, hasta que haga espuma. Si no sabes cuál de las dos secas tienes, mira el paquete: ahí pone si hay que activarla en líquido o si va directa a la harina.
  • En un bol pon la leche, el huevo y el azúcar. Si usas levadura fresca o seca activa, ya la tendrás disuelta dentro de la leche (mira el paso 1). Mezcla con unas varillas o un tenedor hasta que quede uniforme. No hace falta batir de más.
  • Incorpora la harina y la sal. Si vas a mano, añade la harina poco a poco mientras mezclas: empieza con una espátula y pasa pronto a las manos. Si usas amasadora, échala toda de golpe, pon el gancho y velocidad baja. Si usas levadura seca instantánea, añádela en este paso.
    Aquí no buscamos una masa bonita. Solo que no quede harina seca. En cuanto no la haya, para.
    Masa de cinnamon rolls recién mezclada, sin harina seca
  • Deja reposar 20 minutos, tapado. En ese rato la harina se hidrata y el gluten empieza a formarse solo, sin que tengas que amasar. Luego la masa se maneja mucho mejor.
    Si tienes prisa te lo puedes saltar, no es crítico. Pero si lo haces, el siguiente paso te costará más.
  • Ahora la mantequilla, que es lo más entretenido. Necesitas 70 g (5 cdas) y es clave que esté blanda pero no líquida: tiene que ceder al presionarla con el dedo. Si está dura, dale 30 segundos en el microondas a baja potencia. Si se te derrite, métela unos minutos en la nevera hasta que vuelva a estar blanda.
    Se añade por tercios, y no pasas al siguiente tercio hasta que el anterior ha desaparecido del todo dentro de la masa.
    Con amasadora: gancho, velocidad baja. Cada tercio tarda unos 3 minutos en integrarse. Cuando esté toda dentro, amasa 3 minutos más.
    A mano: pon el primer tercio sobre la masa y, con la base de la palma (la parte de abajo, cerca de la muñeca), empuja la masa hacia delante aplastándola contra la encimera. Recógela, dóblala sobre sí misma, gírala un poco y repite.
    Al principio parecerá un desastre. La masa se rompe, resbala y se pega por todas partes. Es completamente normal. Sigue empujando y doblando y en un par de minutos la mantequilla desaparece y la masa vuelve a unirse. Entonces añades el segundo tercio, y después el tercero. En total, unos 15 minutos.
    Dos trucos. Si tienes las manos calientes y la masa se pone muy aceitosa, pásate las manos por agua fría y sécalas antes de seguir. Y si ves que no avanza, mete la masa unos minutos en la nevera y vuelve.
    Sabrás que has terminado cuando la masa esté lisa, brillante y elástica, y se despegue de la encimera casi sola.

El primer levado

  • Forma una bola, ponla en un bol ligeramente engrasado y tápala con un paño o con film.
    Bola de masa de cinnamon rolls en un bol tapado, antes del primer levado
  • Ahora hay que esperar a que aumente un 80 % aproximadamente. A 25 °C (77 °F) puede tardar hora y media; a 18 °C (64 °F) se puede ir a tres horas. Guíate por el volumen, no por el reloj: en fermentación la temperatura de tu cocina manda más que cualquier tiempo que te digamos.
    También puedes dejarla fermentar en la nevera hasta 12 horas. En ese caso, cuando la saques espera igualmente a que haya crecido ese 80 % antes de seguir.
    Masa de cinnamon rolls después del primer levado

Formamos los rollitos

  • Si quieres que formar los rollitos sea lo más fácil posible, mete la masa una hora en la nevera. Es opcional, pero si no tienes mucha práctica manejando masas, esto cambia mucho la experiencia: fría se estira sin resistirse y no se pega.
  • Prepara el relleno. Mezcla en un bol los 130 g (½ taza + 2 cdas) de azúcar moreno, los 12 g (1½ cdas) de canela y la pizca de sal. Aparte, ten listos los 90 g (6 cdas + 1 cdta) de mantequilla blanda.
    cinnamon rolls esponjosos - prepara el relleno
  • Prepara el molde. Vale uno rectangular de unos 20×30 cm (8×12 pulg) o uno redondo de 22 cm (9 pulg). El metal dora más la base; la cerámica y el cristal dan bordes más tiernos. Pon papel de horno y engrásalo, o engrasa el molde directamente. Con papel te aseguras de que no se pega nada.
  • Engrasa la encimera con una capa muy fina de aceite neutro o mantequilla. Muy poquito.
  • Pon la masa encima y estírala con las manos y el rodillo hasta un rectángulo de ½ cm (¼ pulg) de grosor, más o menos de 30×50 cm (12×20 pulg).
  • Reparte la mantequilla blanda por toda la superficie.
  • Espolvorea el relleno de azúcar y canela por encima, llegando hasta los bordes.
    Relleno de azúcar y canela repartido sobre la masa untada con mantequilla
  • Corta en tiras. A nosotros nos gustan las tiras largas, porque así cada rollito tiene más vueltas y el remolino queda mucho más marcado. Corta tiras de 4 o 5 cm (1½ a 2 pulg) de ancho: en un molde rectangular suelen caber 6 rollitos grandes; en uno redondo hacemos 7, uno en el centro y 6 alrededor.
    Haz primero unas marcas para que todas las tiras salgan iguales, y corta con cuchillo o con cortador de pizza.
    Masa rellena cortada en tiras largas
  • Enrolla cada tira sobre sí misma en espiral y colócalas en el molde, separadas 1 cm (⅜ pulg) entre ellas. Necesitan ese hueco para crecer y luego juntarse en el horno.
    Enrollando una tira de masa en espiral para formar un cinnamon roll

El segundo levado

  • Ahora los rollitos tienen que subir otra vez.
    A temperatura ambiente tardan 1 o 2 horas. Están listos cuando los tocas con un dedo y queda una huella ligera que no vuelve del todo. No te obsesiones con el punto exacto: si han pasado un par de horas y los ves claramente hinchados, ya está.
    También puedes dejarlos en la nevera hasta el día siguiente, o congelarlos. Lo explicamos entero un poco más abajo.
  • Cuando estén casi a punto, precalienta el horno a 180 °C (350 °F), calor arriba y abajo.

Al horno

  • Antes de meterlos, pinta o riega los rollitos con 30 g (2 cdas) de nata por encima. Es opcional, pero los deja bastante más tiernos: la nata se absorbe por la superficie y por los huecos entre rollitos, y hace de barrera contra la sequedad.
    Regando los cinnamon rolls con nata antes de hornearlos
  • Al horno en la posición media-baja, sin ventilador, 180 °C (350 °F), unos 35 minutos, hasta que estén ligeramente dorados. Si tienes termómetro, el centro debe marcar unos 92 °C (198 °F).
    Si tu horno dora mucho por arriba, hay riesgo de que se tuesten por fuera antes de estar hechos por dentro. En ese caso, pon una bandeja vacía en la posición superior o cúbrelos con papel de aluminio a media cocción.

El glaseado de queso crema

  • Técnicamente te los puedes comer tal cual. Pero el glaseado les da mucha alegría, y hemos probado bastantes fórmulas antes de quedarnos con esta.
    Bate a mano o con varillas eléctricas el queso crema y la mantequilla, los dos a temperatura ambiente, hasta que estén bien integrados y sin grumos. Opcional: añade 5 g (1 cdta) de extracto de vainilla.
  • Añade el azúcar glas y sigue batiendo hasta que quede una crema lisa.
  • Opcional, pero para nosotros es la mitad de la magia: añade la nata (o leche, si no tienes) y bate hasta que quede uniforme y ligeramente fluida.
    Se pone sobre los rollitos recién sacados del horno, en caliente. Así una parte se funde y se cuela por las grietas, y la otra se queda encima. Si esperas a que se enfríen, se queda todo en la superficie y no es lo mismo.

Notas