Cinnamon rolls de calabaza, nuestro desayuno de otoño 🍂
Los cinnamon rolls son nuestro desayuno favorito 🤗 Y de tanto hacerlos hemos descubierto que admiten muchísimos sabores. Como estamos en plena temporada de calabaza, hemos empezado por estos: rollos de canela de calabaza, con la miga naranja, tierna y con olor a especias de otoño 🎃
La masa lleva puré de calabaza bien reducido, que le da el color y una miga muy tierna. El relleno es de azúcar moreno con canela y un poco de jengibre, nuez moscada y clavo. Y encima, una capa fina de frosting de queso crema: fina a propósito, porque con más solo sabe a azúcar.

Si es la primera vez que haces cinnamon rolls, la técnica es la misma que la de nuestros cinnamon rolls esponjosos. Aquí te contamos sobre todo lo que cambia con la calabaza: el puré y el horneado, que es la parte más delicada de esta receta.
Cómo lo hacemos en casa, paso a paso
Cinnamon rolls de calabaza
Equipo
- Molde redondo de 22 cm 9 pulg. O uno rectangular de 20 x 30 cm (8 x 12 pulg)
- Termómetro de cocina Muy recomendable
- Amasadora Opcional, también se hace a mano.
- Rodillo
- Cortador de pizza O un cuchillo bien afilado
Ingredientes
Masa
- 500 g harina de fuerza 4 tazas; o harina normal
- 300 g puré de calabaza reducido 1¼ tazas; de unos 400 g de puré normal, a temperatura ambiente
- 50 g huevo 1 huevo grande sin cáscara; a temperatura ambiente
- 75 g azúcar 6 cdas
- 7 g sal fina 1¼ cdtas
- 70 g mantequilla sin sal 5 cdas; blanda, que ceda al presionarla con el dedo, sin derretir
- 16 g levadura fresca ½ oz; o 7 g de seca activa, o 5 g de seca instantánea
- 5 g extracto de vainilla 1 cdta; opcional
- 2 g canela molida ¾ de cdta; opcional
- 1 pizca cúrcuma molida ⅛ de cdta; opcional, para el color
- 60 g leche ¼ de taza; de reserva, solo si la masa queda seca, a temperatura ambiente
Relleno
- 90 g mantequilla sin sal 6 cdas + 1 cdta; blanda, a temperatura ambiente
- 130 g azúcar moreno ½ taza + 2 cdas, compactada
- 10 g canela molida 1 cda + 1 cdta
- 2 g jengibre molido 1 cdta; opcional
- 1 g nuez moscada molida ½ cdta; opcional
- 1 pizca clavo molido ⅛ de cdta; opcional
- 1 g sal fina una pizca generosa
Para hornear
- 30 g nata para montar 2 cdas; opcional, fría o a temperatura ambiente
Frosting
- 20 g queso crema 1½ cdas; a temperatura ambiente
- 40 g mantequilla sin sal 3 cdas escasas; a temperatura ambiente
- 60 g azúcar glas ½ taza
- 30 g nata para montar 2 cdas; a temperatura ambiente
- 5 g extracto de vainilla 1 cdta; opcional
Instrucciones
La masa
- Mezcla el puré. En un bol, los 300 g de puré, los 50 g de huevo, los 75 g de azúcar y los 5 g de vainilla. Desmenuza encima los 16 g de levadura fresca y remueve con unas varillas hasta que no queden grumos. Con seca activa: disuélvela antes en 30 g de la leche de reserva, tibia, espera 10 minutos y añádela aquí. Con seca instantánea: va con la harina en el paso siguiente.
- Añade la harina. Con los 7 g de sal, los 2 g de canela y la pizca de cúrcuma. Mezcla con una espátula y luego con las manos, o con el gancho de la amasadora a velocidad baja, hasta que no quede harina seca. Si queda harina que no se integra o la masa está dura, añade leche de la reserva de 10 g en 10 g, hasta 60 g como máximo.
- Deja reposar 20 minutos. Tapada.
- Incorpora la mantequilla en tres tandas. Los 70 g, sin añadir la siguiente tanda hasta que la anterior haya desaparecido. Con amasadora: gancho a velocidad baja, unos 3 minutos por tanda y 3 minutos más al final. A mano: unos 15 minutos en total, empujando con la base de la mano, plegando y girando.
- Amasa hasta que esté lisa y elástica. Está lista cuando se despega de la mesa casi sola. Si se pone muy blanda o grasienta, métela 10 minutos en la nevera y sigue.
Primer levado
- Deja que crezca un 80 %. En un bol ligeramente engrasado y tapado. A 22-24 °C (72-75 °F), unas 2 horas; a 18 °C (64 °F), 3 horas o más. Guíate por el volumen. También puede levar en la nevera hasta 12 horas: al sacarla, si no ha llegado al 80 %, espera a que llegue.
- Enfríala 1 hora en la nevera. Fría se estira mucho mejor. Si ha levado en la nevera, sáltate este paso.
Formado
- Prepara el relleno. Mezcla los 130 g de azúcar moreno, los 10 g de canela, los 2 g de jengibre, 1 g de nuez moscada, la pizca de clavo y 1 g de sal. Ten aparte los 90 g de mantequilla blanda.
- Prepara el molde. Fórralo con papel de horno y engrásalo.
- Estira la masa fría. Sobre la mesa muy ligeramente engrasada, en un rectángulo de unos 30 x 50 cm (12 x 20 pulg) y ½ cm (¼ pulg) de grosor.
- Unta la mantequilla y reparte el relleno. La mantequilla por toda la superficie y, encima, la mezcla de azúcar y especias, hasta los bordes.
- Corta las tiras. Para un molde rectangular, 6 tiras iguales; para uno redondo, 7 tiras algo más estrechas. Márcalas antes de cortar para que salgan iguales.
- Enrolla y coloca en el molde. Cada tira en espiral, y los rollos con un poquito de separación entre ellos. En el molde redondo, uno en el centro y seis alrededor.
Segundo levado y horneado
- Deja levar 1-2 horas. Tapados, hasta que al presionar con el dedo quede una marca ligera que no se recupera del todo. También puedes dejarlos en la nevera toda la noche y terminar de levarlos a temperatura ambiente por la mañana.
- Precalienta el horno. Cuando estén casi listos, a 180 °C (350 °F), calor arriba y abajo, sin ventilador.
- Riega con la nata. Los 30 g por encima de los rollos. Es opcional.
- Hornea unos 35 minutos. En la parte media-baja del horno. Guíate por el termómetro, no por el color: 92 °C (198 °F) en el centro, porque la masa naranja parece dorada antes de estar hecha. Si se doran demasiado por arriba, cúbrelos con papel de aluminio a mitad de horneado.
Frosting
- Bate el queso crema con la mantequilla. Los 20 g de queso crema y los 40 g de mantequilla, ambos a temperatura ambiente, hasta que estén lisos.
- Añade el azúcar glas. Los 60 g, y bate hasta tener una crema lisa.
- Añade la nata y la vainilla. Los 30 g de nata y los 5 g de vainilla, a temperatura ambiente, y bate hasta que quede liso y algo fluido. Si se corta, sigue batiendo 1-2 minutos, o calienta el bol 3-5 segundos en el microondas y vuelve a batir.
- Cubre los rollos. Recién sacados del horno, con una capa fina, para que una parte se funda y se cuele entre las vueltas.
Notas
- El puré tiene que estar reducido y frío: de unos 400 g de puré normal salen los 300 g que lleva la masa. Te explicamos cómo hacerlo en nuestro puré de calabaza casero.
- Levadura: 16 g de fresca, 7 g de seca activa o 5 g de seca instantánea. La seca activa se disuelve antes en 30 g de la leche de reserva, tibia (35-40 °C / 95-105 °F), y reposa 10 minutos. La instantánea va directa con la harina.
- Si tienes mezcla pumpkin spice, usa 14 g (1 cda + 2 cdtas) en el relleno en lugar de la canela, el jengibre, la nuez moscada y el clavo.
- La pizca de cúrcuma y la de clavo son unos ⅛ de cdta cada una.
- Los tiempos de levado son con la casa a 22-24 °C (72-75 °F). Si hace más frío, tardarán más: guíate por el volumen.
- Se conservan 3 días en la nevera, bien tapados. Para servirlos, 40 segundos en el microondas a media potencia.
- Para la vainilla, puedes usar nuestro extracto de vainilla casero.
¿Alguna duda con la receta? Pregúntanos en los comentarios y te respondemos. Y si la haces, cuéntanos qué tal te ha salido, ¡nos hace muchísima ilusión leerte! 🤗
La clave: un puré de calabaza bien reducido
El puré de calabaza recién hecho tiene muchísima agua. Si lo echas tal cual, la masa queda pegajosa, pide mucha más harina y luego le cuesta más cocerse por dentro. Por eso lo reducimos antes: de unos 400 g de puré normal salen los 300 g de puré espeso que lleva la receta.
Se hace en la sartén más amplia que tengas, a fuego medio bajo y removiendo a menudo. Está listo cuando, al pasar la espátula por el fondo, el surco tarda un segundo en cerrarse. Da igual la variedad de calabaza: cada una suelta un agua distinta, y por eso no te damos un tiempo, sino una textura. Lo tienes explicado paso a paso, con fotos, en nuestro puré de calabaza casero.
Antes de usarlo tiene que estar a temperatura ambiente, sin nada de calor al tacto. Si lo acabas de reducir, extiéndelo en un plato y se enfría enseguida. También puedes hacerlo el día antes y guardarlo en la nevera; sácalo con tiempo.
¿Te sobra puré? Aprovéchalo en nuestros bagels de calabaza, en el bizcocho de calabaza y boniato o en la tarta de queso y calabaza sin horno.
Por qué hay leche de reserva
Ningún puré queda exactamente igual de espeso que otro, así que la masa puede salir un poco más seca o un poco más húmeda según el tuyo. Los 60 g de leche son el margen para ajustarla: solo los usas si queda harina seca que no se integra o si la masa está dura, y siempre de 10 g en 10 g. Si tu puré estaba muy bien reducido, es normal que necesites casi toda.
Qué levadura usar
Nosotros usamos levadura fresca, pero la receta sale igual con levadura seca. Lo que cambia es la cantidad y cómo se añade. Eso sí: tiene que ser levadura de panadero, no levadura química tipo Royal.
| Levadura | Cantidad | Cómo se añade en esta receta |
|---|---|---|
| Fresca | 16 g (½ oz) | Desmenuzada sobre la mezcla de puré, huevo y azúcar. Se remueve hasta que no queden grumos |
| Seca activa | 7 g (2¼ cdtas, 1 sobre) | Disuelta en 30 g de la leche de reserva, tibia (35-40 °C / 95-105 °F). Se espera 10 minutos a que haga espuma y se añade a la mezcla de puré |
| Seca instantánea | 5 g (1½ cdtas largas) | Directa con la harina, sin activar |
Si usas seca activa, ya has gastado 30 g de la leche de reserva: te quedan 30 g para ajustar la masa. Tienes las tres levaduras explicadas con más detalle en nuestros cinnamon rolls esponjosos.
Claves para que los cinnamon rolls de calabaza salgan tiernos
La mantequilla, después del reposo
Primero mezclamos todo menos la mantequilla, dejamos reposar la masa 20 minutos y solo entonces añadimos la mantequilla, en tres tandas. Así el gluten empieza a formarse antes de que llegue la grasa, que le pone las cosas difíciles. El resultado son unos rollos más altos y una miga que se separa en hebras.
Al principio parece que la masa no va a aceptar la mantequilla: se rompe y resbala. Es normal. Sigue amasando y en un par de minutos vuelve a unirse. Si se pone muy blanda o grasienta, métela 10 minutos en la nevera y sigue.
La masa, fría para formar
Después del primer levado, la masa pasa 1 hora en la nevera. Fría se estira mucho mejor, no se pega y el rectángulo sale con un grosor más igualado, y con él unos rollos más iguales. Si la has dejado levar en la nevera, ya está fría y puedes saltarte este paso.
Un poco de nata antes de hornear
Justo antes de meterlos al horno, regamos los rollos con 30 g de nata. Es opcional, pero se nota: la nata se absorbe por la superficie y se cuela entre los rollos, y los deja más tiernos y jugosos por abajo.
El horneado: la parte más delicada
Es lo más difícil de esta receta, sobre todo en un horno sencillo: los rollos se pueden dorar de más por arriba y quedar crudos por abajo. Y con esta masa hay una trampa añadida, porque el naranja de la calabaza parece dorado mucho antes de que estén hechos. El color, aquí, te engaña.
Esto es lo que nos funciona:
- A 180 °C (350 °F), con calor arriba y abajo y sin ventilador. El ventilador dora la superficie más deprisa.
- En la parte media-baja del horno, para que la parte de arriba quede más lejos de la resistencia y el calor llegue bien a la base.
- Con termómetro, 92 °C (198 °F) en el centro. Pínchalo en el rollo del medio, que es el último en hacerse. Suele ser alrededor de los 35 minutos, pero manda el termómetro.
- Si se doran demasiado, papel de aluminio a mitad de horneado, apoyado por encima, sin cerrarlo.
Para esta receta, el termómetro es lo que más diferencia marca. Nosotros usamos este termómetro de cocina (enlace de afiliado). Si no tienes, separa con cuidado dos rollos del centro con un tenedor: la masa de dentro no tiene que verse húmeda ni pegajosa.
El frosting, en capa fina
La cantidad de frosting es pequeña a propósito. Nos gusta en capa fina: con más, los rollos solo saben a azúcar y se pierden la calabaza y las especias.
Saca de la nevera el queso crema, la mantequilla y la nata al menos 1 hora antes. Si están fríos, el frosting se corta y quedan grumitos. Si aun así se te corta, sigue batiendo 1-2 minutos, o calienta el bol 3-5 segundos en el microondas y vuelve a batir.
Lo ponemos sobre los rollos recién sacados del horno: una parte se funde y se cuela entre las vueltas, y otra se queda encima. Y si tienes vainilla, que sea aquí: el frosting no pasa por el horno y el aroma llega entero. Si te apetece hacerla en casa, tenemos la receta del extracto de vainilla casero.
Adáptalos a tu horario
Son unas cuantas horas, pero casi todas de espera, y la nevera te deja repartirlas como te venga mejor.
La masa, en la nevera hasta 12 horas. Después de amasar, haz la bola, tápala y a la nevera. Al sacarla, puede que ya haya crecido el 80 %; si no, espera a que llegue. Como ya está fría, puedes formar directamente, sin la hora de nevera.
Los rollos formados, en la nevera toda la noche. Para desayunarlos recién hechos: forma los rollos, ponlos en el molde, tápalos bien y a la nevera. Por la mañana sácalos y deja que terminen de subir a temperatura ambiente antes de hornear. Como salen fríos, tardan más: cuenta con 1-2 horas o algo más. Es lo que hacemos con nuestros cinnamon rolls de masa madre, y esta masa lo permite igual de bien.
Variantes
- Con mezcla pumpkin spice. Si la tienes hecha, usa 14 g (1 cda + 2 cdtas) en el relleno en lugar de la canela, el jengibre, la nuez moscada y el clavo.
- Solo con canela. El jengibre, la nuez moscada y el clavo son opcionales. Sin ellos, el relleno es el clásico de canela y la calabaza se nota más.
- Con harina normal. También sirve. Con la de fuerza la masa aguanta mejor la mantequilla y los rollos suben algo más.
- En molde rectangular o redondo. En uno de 20 x 30 cm (8 x 12 pulg) salen 6 rollos; en uno redondo de 22 cm (9 pulg), 7: uno en el centro y seis alrededor. Nosotros usamos el redondo.
Cómo conservar los cinnamon rolls de calabaza
Nosotros los guardamos en la nevera, bien tapados, porque el frosting lleva queso crema y nata. Así se conservan tiernos 3 días.
Al sacarlos, los calentamos en el microondas a media potencia durante 40 segundos y vuelven a estar como recién hechos. A media potencia se templan por dentro sin que la masa se endurezca.
Preguntas frecuentes sobre los cinnamon rolls de calabaza
¿Puedo usar puré de calabaza de bote?
Sí, siempre que sea solo calabaza y no relleno para pumpkin pie, que ya lleva azúcar y especias. No lo hemos probado en esta receta, así que fíjate en la textura: si está tan espeso como el reducido (el surco de la espátula tarda en cerrarse), usa 300 g directamente; si está más aguado, redúcelo un poco en la sartén.
¿Qué calabaza va mejor?
Cualquiera. Cada variedad suelta un agua distinta, y por eso no te damos un tiempo de reducción, sino una textura: el puré está listo cuando, al pasar la espátula por la sartén, el surco tarda un segundo en cerrarse.
¿Por qué hay que reducir el puré?
Por el agua. Un puré recién hecho tiene tanta que la masa quedaría pegajosa, pediría más harina y luego costaría más cocerla por dentro. Reducido, la masa queda manejable, con más color y con el sabor de la calabaza más concentrado.
¿Se pueden hacer sin amasadora?
Sí, los hemos hecho de las dos formas. A mano, lo que lleva más tiempo es incorporar la mantequilla: unos 15 minutos en total, empujando la masa con la base de la mano, plegándola y girándola. Al principio se rompe y resbala, pero si sigues amasando vuelve a unirse.
¿Puedo usar harina normal en vez de harina de fuerza?
Sí, también sirve. La de fuerza tiene más proteína y aguanta mejor la mantequilla, así que los rollos suben algo más. Con harina normal quedan un poco más bajos, igual de ricos.
¿Puedo usar levadura seca en lugar de fresca?
Sí. En lugar de 16 g de levadura fresca, usa 7 g de seca activa o 5 g de seca instantánea. La seca activa se disuelve antes en 30 g de la leche de reserva, tibia (35-40 °C / 95-105 °F), y reposa 10 minutos; la instantánea se mezcla directamente con la harina. Tiene que ser levadura de panadero, no levadura química.
¿Por qué se me han quedado dorados por fuera y crudos por dentro?
Es el fallo más habitual con esta receta, y casi siempre es por fiarse del color. La masa naranja parece dorada antes de estar hecha. Hornéalos en la parte media-baja, sin ventilador, y guíate por el termómetro: 92 °C (198 °F) en el rollo del centro. Si se doran demasiado, cúbrelos con papel de aluminio a mitad de horneado.
¿Puedo dejarlos preparados la noche anterior?
Sí. Forma los rollos, ponlos en el molde, tápalos bien y déjalos en la nevera toda la noche. Por la mañana, sácalos y espera a que terminen de subir a temperatura ambiente, entre 1 y 2 horas o algo más, porque salen fríos. También puedes dejar la masa en la nevera hasta 12 horas después de amasarla.
¿Se pueden congelar?
No lo hemos probado con esta masa de calabaza, así que no te lo podemos asegurar. Con nuestros cinnamon rolls esponjosos sí congelamos los rollos ya formados, en el molde. Si lo pruebas con estos, cuéntanos qué tal en los comentarios.
¿Son imprescindibles el jengibre, la nuez moscada y el clavo?
No, son opcionales. Sin ellos, el relleno es el clásico de canela. Y si tienes mezcla pumpkin spice, usa 14 g (1 cda + 2 cdtas) en lugar de la canela y las otras tres especias.
¿Para qué sirve la cúrcuma?
Solo para el color. Con una pizca, la miga sale de un naranja más vivo y no se nota en el sabor. Es opcional.
¿Es lo mismo que los roles de canela de calabaza?
Sí. Cinnamon rolls, rollos de canela y roles de canela, como se dice en México y en buena parte de Estados Unidos, son lo mismo. En inglés, esta receta se busca como pumpkin cinnamon rolls.
¿Cuánto duran y cómo se recalientan?
Bien tapados en la nevera, se conservan tiernos 3 días. Para servirlos, los calentamos 40 segundos en el microondas a media potencia y vuelven a estar como recién hechos.
¿Has hecho esta receta o tienes alguna duda?
¿Tienes alguna duda antes de empezar? Pregúntanos aquí abajo y te respondemos. Y si ya la has hecho, cuéntanos qué tal te ha salido o déjanos tu valoración: nos ayuda muchísimo a que más gente encuentre la receta 😊
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